Una web solo en polaco no atrae al cliente español
Muchos empresarios polacos en Canarias tienen una buena web en su idioma y piensan: basta con traducirla. Lo entiendo, pero en la práctica la traducción literal rara vez funciona. El cliente español escribe en Google frases muy distintas a las de un polaco, espera otro tono y se fija en otros detalles.
Un ejemplo: un polaco busca «fizjoterapeuta Teneryfa» y un español «fisioterapeuta en Adeje» o «fisio cerca de mí». Una frase traducida palabra por palabra no coincide con la segunda. La web será correcta, pero nadie la encontrará.
Tres niveles: traducción, adaptación y texto nuevo
1. Solo traducción
Funciona para contenidos idénticos en cualquier idioma: datos de contacto, horarios, condiciones, política de privacidad. Aquí importa la corrección, no la palabra clave. Basta un traductor jurado o un nativo que revise el texto, no el resultado bruto de un traductor automático.
2. Adaptación
Un buen punto medio para webs de servicios. Mantienes la estructura de la versión original, pero revisas cada título y descripción según las búsquedas españolas. «Naprawa pralek Teneryfa» se convierte en «reparación de lavadoras en Tenerife», y la descripción incluye ejemplos del sur de la isla, no de Polonia. El diseño se conserva y la mitad del texto es nueva.
3. Texto escrito desde cero
Imprescindible para la página de inicio, las ofertas y todo lo que debe vender. Al público español le gustan los mensajes directos pero con un tono más cercano que en Polonia. Frases como «le invitamos a conocer nuestra oferta» suenan artificiales. También hay diferencias culturales: el polaco quiere datos concretos y precio, el español suele querer primero confiar, así que las opiniones, las fotos de trabajos reales y el teléfono pesan más.
Qué cambiar además de las palabras
- Palabras clave: comprueba cómo busca el cliente español tu servicio, por ejemplo en las sugerencias de Google. A menudo aparece el nombre de la zona (Costa Adeje, Los Cristianos, Puerto de la Cruz) y no solo «Tenerife».
- URL y títulos: la versión ES debe tener direcciones, títulos y meta descripciones en español, no los polacos con palabras sustituidas. Si no, Google no sabe a quién mostrarla.
- Etiquetas hreflang: indican al buscador que
/pl/
y/es/
son dos versiones de la misma web. Sin ellas, Google puede mostrar la versión polaca a un español. - Formatos: fechas (dd/mm/aaaa), horas en formato 24 h, precios con «IGIC incl.» o «+ IGIC», teléfono con prefijo +34.
- Formularios y WhatsApp: a los españoles les gusta escribir por WhatsApp, así que el botón debe estar a la vista y el formulario, con sus mensajes de error, en español.
- Páginas legales: aviso legal, política de privacidad y cookies en español. Una web dirigida a España debe tenerlas en el idioma del cliente.
Por qué no basta con Google Translate ni ChatGPT
Las herramientas de IA son hoy tan buenas que el texto saldrá gramaticalmente correcto. El problema está en otra parte:
- no conocen las expresiones que usan los clientes locales,
- mezclan el tuteo y el usted dentro de la misma web,
- omiten vocabulario regional, como «guagua» en vez de «autobús» en Canarias,
- no saben qué servicios tienen otro nombre legal o fiscal en España.
Un esquema razonable: la IA prepara el primer borrador y alguien que conoce el mercado lo corrige y añade las palabras clave. Es más barato que escribir desde cero y mucho mejor que una traducción sin revisar.
¿Una web con varios idiomas o webs separadas?
Lo que mejor funciona es una única web con versiones por idioma en el mismo dominio, por ejemplo
/pl/,
/es/,
/en/. Concentras la autoridad del dominio en un solo lugar y el usuario cambia de idioma con un clic. Dominios distintos por idioma solo tienen sentido en empresas grandes con equipos separados.
En las webs de empresa en Canarias suelo empezar con PL + ES y añadir inglés si el negocio atiende a turistas. Si aún estás planificando, una página web en Tenerife y Canarias multilingüe desde el principio sale más barata que añadir idiomas después.
Cuánto cuesta
Un idioma adicional suele suponer entre el 20 y el 40 % del precio base de la web. Incluye la adaptación del contenido, títulos y descripciones en español pensados para SEO y las etiquetas hreflang correctas. Los detalles están en la tarifa de páginas web. La traducción bruta sin SEO es más barata, pero suele acabar en una web que nadie ve en los resultados.
Cómo se traduce en visibilidad en Google
Una versión en español con sus propias palabras clave puede aparecer en los resultados locales y en Google Maps. Conviene combinarla con la ficha de empresa y un trabajo regular de visibilidad, que explico en la página sobre posicionamiento web en Tenerife y Canarias. Si vendes online, la misma regla vale para la tienda online: descripciones de producto, carrito y correos al cliente deben estar en español, o el cliente abandonará el pedido.
Resumen
La traducción sola basta para datos de contacto y documentos. Para las webs de servicios hace falta adaptar el texto a las búsquedas españolas, y para la página de inicio y las ofertas, escribirlo desde cero. Lo ideal es combinar la IA para el primer borrador con la revisión de alguien que conozca el mercado, y cuidar el hreflang y las URL y títulos en español.
¿Quieres que tu empresa se vea en español? Escríbeme, cuéntame a qué te dedicas y en qué zonas, y te responderé con una propuesta y un presupuesto.


